La estancia Tornero pertenece al grupo de campos que en 1764 fueron donadas por el Gobernador de Montevideo, José Joaquín de Viana a los primeros pobladores, Don Bruno Muñoz y Doña Agustina Almeda. Eran 7 suertes de estancia, correspondientes a 2.500 hás. ubicadas desde el arroyo Tornero Grande hasta el Río Santa Lucía Chico y la cuchilla de Santo Domingo.
En 1776 lo compró Juan Francisco García de Zúñiga, quien luego lo vendió a José Pereyra da Terra y Felicia Moscada. Mas tarde y reducido en su tamaño, fue su propietario Santos Urioste a quien lo heredo su hijo Juan Carlos Urioste. Desde 1977, Matilde Gallinal de Gorlero es su propietaria. La antigua casa es del 1900 y con el tiempo ha sido reformada, mejorando un 100% en gusto y calidad.
El parque sorprende a quién lo visita; los eucaliptus, que ya cuentan con mas de 100 años, los juníperos fueron obsequiados a Juan Carlos Urioste por Don Antonio Lussich, impulsor de la forestación en el Uruguay. También hay cipreses y pinos con más de 70 años. La forestación ha sido una permanente inquietud para hacer el lugar más acogedor y mantener el habitat de las innumerables variedades de pájaros. Existe en el parque una enorme mesa de granito cortada en una sola pieza y que fue acarreada por un rastra y 14 bueyes en el año 1950.
La familia se encarga de atender a los visitantes tanto uruguayos como extranjeros, ofreciendo paz en contacto con la naturaleza, cabalgatas, observación de pájaros, pesca menor , integración a las tareas de campo, etc. Las estadías pueden durar lo que se desee, también se reciben visitas por el día. La comida es casera y provoca un inconveniente,es muy fácil tentarse. La Cría del Caballo Criollo se remonta en sus comienzos a 1911, descendientes de esas sangres son las que se conservan hoy día, tratando de mejorar la funcionalidad ante todo. |